Redes sociales como ecosistemas de lectura digital en estudiantes universitarios de Pedagogía de la Lengua y la Literatura
Social media as digital reading ecosystems among college students majoring in Language and Literature Pedagogy
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Fecha de recepción: 20 de marzo 2026 |
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https://hdl.handle.net/20.500.14492/34116 |
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Fecha de aprobación: 15 de julio 2026 |
https://doi.org/10.66778/LU.e02v07n04.02 |
Kelvin Efraín Coral Reyes
Ecuador
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
https://orcid.org/0009-0002-7247-1891
María Ángel Delgado Borrero
Ecuador
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
https://orcid.org/0009-0006-0708-0607
Doris Magdalena Macías Mendoza
Ecuador
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
https://orcid.org/0009-0000-6985-9460
Resumen
Introducción: el estudio abordó la influencia de las redes sociales como un ecosistema para la práctica lectora de los estudiantes universitarios, considerando cómo se han transformado las formas de aprender, comunicar y acceder a información textual en contextos personales y académicos. Objetivo: analizar cómo el uso de las redes sociales incidió en las prácticas lectoras de los estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura de la ULEAM y determinar la frecuencia del uso de estas plataformas, con el propósito de describir las prácticas lectoras digitales que desarrollan dentro del ecosistema de lectura; así mismo, se examinaron las percepciones del impacto y las estrategias que los estudiantes consideran útiles para usar estos medios como ecosistema de lectura digital. Metodología: para ello, se cumplió un enfoque mixto con nivel descriptivo, aplicando una encuesta a una muestra de 60 estudiantes mediante el muestreo probabilístico y una entrevista a cinco participantes, cuyo análisis consistió en la triangulación metodológica. Resultados y discusión: los hallazgos mostraron que los estudiantes utilizan frecuentemente las redes sociales y han desarrollado una práctica lectora por contenidos de debates y comentarios. Se determinó que su uso frecuente ha desplazado parte de sus interacciones con los textos hacia entornos digitales. Además, se evidenció una percepción dicotómica del impacto en el hábito lector y manifestaron estrategias de integración para beneficio de la lectura. Estas plataformas digitales, además de funcionar como espacios de entretenimiento, también son escenarios con potencial educativo para promover la lectura académica. Conclusiones: por consiguiente, la integración de estrategias pedagógicas y didácticas específicas permite aprovechar estos entornos digitales para fortalecer hábitos lectores y favorecer una participación crítica-reflexiva en los procesos de aprendizaje.
Palabras clave: enseñanza de la lectura, enseñanza superior, hábito de lectura, medios electrónicos, medios sociales.
Abstract
Introduction: The study addressed the influence of social media as an ecosystem for the reading practices of university students, considering how the ways of learning, communicating, and accessing textual information in personal and academic contexts have been transformed. Objective: To analyze how the use of social media influenced the reading practices of students in the Language and Literature Pedagogy program at ULEAM and to determine the frequency of use of these platforms, with the purpose of describing the digital reading practices they develop within the reading ecosystem; likewise, perceptions of their impact and the strategies that students consider useful for using these media as a digital reading ecosystem were examined. Methodology: To this end, a mixed-methods approach with a descriptive level was employed, applying a survey to a sample of 60 students through probability sampling and an interview with five participants, whose analysis consisted of methodological triangulation. Results and discussion: The findings showed that students frequently use social media and have developed a reading practice based on the content of debates and comments. It was determined that their frequent use has shifted part of their interactions with texts toward digital environments. In addition, a dichotomous perception of the impact on reading habits was identified, and students expressed integration strategies to benefit reading. These digital platforms, in addition to functioning as spaces for entertainment, are also settings with educational potential for promoting academic reading. Conclusions: Consequently, the integration of specific pedagogical and didactic strategies makes it possible to take advantage of these digital environments to strengthen reading habits and foster critical-reflective participation in learning processes.
Keywords: electronic media, higher education, reading habit, reading instruction, social media.
En el contexto universitario actual, las prácticas lectoras se desarrollan en un entorno profundamente influenciado por lo digital. El uso exhaustivo de redes sociales ha transformado no sólo la forma en que los estudiantes acceden a la información, sino también los espacios donde leen, interpretan y comparten contenido. En estos espacios, el aprendizaje informal complementa los procesos formales de adquisición de conocimientos en contextos institucionales (Yong-Chung et al., 2023), esto favorece a la proliferación de formas flexibles de comunicación, socialización y construcción del conocimiento (Hermann, 2020). Estas transformaciones exponen una convergencia de los espacios digitales con lo social y lo cognitivo que conectan a los estudiantes con nuevas experiencias de aprendizaje y accesibilidad de información que, con un uso responsable, resulta propicio para desarrollar el hábito de practicar una particular destreza comunicativa: la lectura.
Desde esta perspectiva, las redes sociales han comenzado a establecerse como ecosistemas de lectura, es decir, ambientes digitales dinámicos donde convergen textos, lectores, interacciones y procesos cognitivos mediados por lo tecnológico. Esta visión se sustenta en el concepto de ecosistema tecnológico propuesto por García-Peñalvo (2018), quien menciona la similitud de estos espacios con un ecosistema natural, en el que intervienen elementos clave para su existencia: los actores (factores bióticos), el medio físico o los recursos (factores abióticos) y las relaciones entre ellos.
En cuanto a la lectura, esta destreza se encuentra configurada como una práctica sociocultural que adopta diversas formas según los contextos y necesidades de los individuos (Ynoñan, 2020). Estas posturas evidencian que las interacciones dentro de un ecosistema de lectura no se encuentran limitadas a una visión meramente tecnológica, pues, en esencia, los lectores participan en ella desde sus contextos culturales y necesidades específicas que transforman el modo de uso y significatividad de estos recursos. Para comprender esta relación tecnológica-cultural es pertinente ubicarse desde su génesis como infraestructura de comunicación.
En efecto, el surgimiento de las redes sociales como plataformas de interacción masiva también puede entenderse como una consecuencia directa del desarrollo de internet como infraestructura global de comunicación. Según Blasco (2021), la expansión de internet generó las condiciones necesarias para la aparición de plataformas como Facebook, cuyas principales funciones consisten en facilitar la comunicación y el intercambio de ideas, así como promover la creación de comunidades virtuales. Estas características han favorecido la consolidación de las redes sociales como espacios relevantes para la circulación de información, la difusión de textos y el desarrollo de prácticas de lectura compartida.
Los estudios desarrollados en los últimos años concuerdan en señalar un desplazamiento de las prácticas de lectura de los universitarios hacia los entornos digitales, empero se presenta con ciertas particularidades que inciden sobre la calidad de los contenidos. Por un lado, Suárez et al. (2023) señalan que el 99 % de los estudiantes universitarios utiliza redes sociales de forma habitual, mientras que la lectura digital supera ampliamente a la lectura en formato impreso. Por otro lado, Loayza-Maturrano (2022) sostiene que el incremento del uso de plataformas virtuales ha transformado la forma en que los estudiantes interactúan con los textos, favoreciendo el acceso inmediato a la información, aunque reduciendo el tiempo dedicado a la lectura profunda. Estos hallazgos sobre el incremento de adopción digital en conjunto con una posible perdida en la profundidad de la lectura, sugiere que la creciente vinculación con los entornos digitales ha asumido un papel predominante en los procesos de acceso, consumo y construcción del conocimiento, lo que genera tanto oportunidades como desafíos para el ámbito educativo (Martín et al., 2021).
El impacto educativo de las redes sociales debe analizarse, además, desde una perspectiva compleja y multidimensional, en vista del distanciamiento de las posturas frente a su uso. Fuster-Guillén (2020) señala que docentes y familiares mantienen posturas divergentes respecto a estas plataformas: mientras algunos consideran que afectan negativamente las habilidades lectoras y el pensamiento crítico, otros destacan su potencial para promover aprendizajes significativos y nuevas formas de interacción con los contenidos. Esta misma ambivalencia se presentó en un estudio realizado por Cascante et al. (2025) quienes encontraron que los estudiantes universitarios reconocen simultáneamente beneficios y limitaciones en el uso de las redes sociales para la lectura académica. Más que constituir herramientas neutras, estos entornos digitales configuran nuevas dinámicas de acceso, interpretación y circulación de textos, transformado las practicas lectoras tradicionales.
Esta tensión cobra visibilidad en el ámbito de la formación docente donde Díaz-Díaz et al. (2022) advierten que más de la mitad de los futuros docentes presenta una baja frecuencia lectora, situación que genera preocupación respecto a su capacidad para promover hábitos de lectura en las futuras generaciones. Sin embargo, si bien estos estudios registran percepciones diferentes y patrones de uso a nivel general, aún no se ha abordado la manera de cómo los estudiantes universitarios gestionan, durante su práctica diaria, los beneficios y limitantes que perciben a través de las redes sociales como espacios de lectura académica.
En vista de la falta de estudios específicos de lo antes indicado, este artículo tiene como finalidad analizar la influencia de las redes sociales como ecosistemas para las prácticas lectoras digitales de los estudiantes de Pedagogía de la Lengua y la Literatura de la ULEAM. El estudio se justifica en responder a la necesidad de comprender las nuevas dinámicas para acceder a lecturas mediante un entorno digitalizado que acompaña a las prácticas lectoras durante la cotidianidad de los jóvenes y futuros profesionales que, a su vez, resulta imperativo identificar desafíos y oportunidades que representa el uso de redes sociales para fomentar una cultura lectora.
Para ello, se emplea un enfoque mixto con un nivel descriptivo, mediante la aplicación de encuestas estructuradas a una muestra de 60 estudiantes y una entrevista aplicada a cinco participantes. Los resultados obtenidos muestran patrones claros en torno al tipo de lectura que realizan los estudiantes, su frecuencia, sus percepciones sobre la utilidad educativa de las redes sociales y sus posibles estrategias para emplearlas en beneficio del hábito lector. En síntesis, la investigación se propone determinar la frecuencia y patrones de uso de redes sociales, describir las prácticas lectoras que emergen en dichos contextos y examinar el impacto que los estudiantes perciben sobre la utilidad de las redes sociales como ecosistemas de lectura académica y formativa, e identificar las estrategias que consideran útiles para fortalecer su hábito lector.
El estudio se enmarcó en el enfoque mixto con un diseño concurrente de triangulación el cual permitió una comprensión integral del fenómeno estudiado, al articular la objetividad del análisis cuantitativo con la subjetividad interpretativa del enfoque cualitativo. De acuerdo con Guelmes y Nieto (2015), el enfoque mixto trasciende la simple recolección de datos diversos sobre un mismo fenómeno, esto se debe a que integra la lógica inductiva y deductiva desde el planteamiento del problema hasta el análisis y recolección de información, otorgando especial relevancia a los procesos de análisis y recolección de datos.
Desde la perspectiva cuantitativa, Barboza et al. (2025) señalan que este enfoque «se caracteriza por su objetividad, sistematización y capacidad para generalizar resultados a partir de muestras representativas» (p.210), lo cual resultó pertinente para describir las dinámicas de uso de redes sociales y su relación con las prácticas lectoras digitales. Por su parte, el enfoque cualitativo, según Sampieri-Cabrera (2023) «La metodología cualitativa es un enfoque de investigación que se utiliza para comprender y explorar fenómenos sociales y humanos desde una perspectiva holística y en profundidad», permitiendo analizar fenómenos desde la subjetividad y la interpretación de los actores involucrados.
El nivel de profundidad del estudio fue descriptivo, en concordancia con el objetivo de analizar la influencia del uso de redes sociales como ecosistemas para las prácticas lectoras digitales, patrones y tendencias presentes en la población estudiada.
Desde el enfoque cuantitativo, el estudio tuvo una población conformada por 200 estudiantes universitarios de primer a octavo semestre, pertenecientes a la carrera de Pedagogía de Lengua y la Literatura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM). Para la selección se empleó un muestreo probabilístico aleatorio simple, debido a que todos los estudiantes de la población tuvieron la misma posibilidad de ser seleccionados, garantizando la representatividad de la muestra y reduciendo posibles sesgos en la investigación (Sampieri-Cabrera, 2023). Por tanto, la muestra estuvo constituida por 60 estudiantes, cantidad que representa el 30 % de la población total y, a su vez, mantiene un nivel de confianza del 95 % e introduce un margen de error del 10.6 %, aceptables para el estudio según el tamaño muestral.
En primera instancia, para la recolección de datos cuantitativos se empleó la técnica de la encuesta, entendida como un procedimiento orientado a captar datos relevantes sobre procesos sociales y educativos. Al respecto, como señala Francés (2015), acerca de las técnicas de investigación que «tienen como finalidad la captación de información útil para la comprensión de los procesos sociales» (p. 38), lo cual se ajustó a los propósitos del estudio. Dentro de este marco, de acuerdo Medina et al. (2023), las encuestas pueden administrarse de diversas maneras, dado que «pueden realizarse de muchas maneras, incluyendo en línea, por teléfono, por correo o en persona» (p.23); en este estudio se aplicaron de forma presencial y digital para permitir el acceso total a la muestra seleccionada.
El instrumento de recolección de datos consistió en un cuestionario conformado por un total de cinco preguntas estructuradas, distribuidas en cinco dimensiones y formuladas de acuerdo con los objetivos planteados en la investigación, orientados a evaluar el impacto pedagógico de las redes sociales como ecosistema de lectura, el uso de redes y las prácticas lectoras. Según Medina et al. (2023), un instrumento de investigación constituye «una herramienta específica utilizada para recopilar y analizar información en el proceso de investigación» (p.12), por lo que su adecuada selección fue fundamental para garantizar la precisión de los datos obtenidos. Antes de su aplicación definitiva, el cuestionario fue sometido a un proceso de validación por la Dra. Doris Magdalena Macias Mendoza, lingüista especializada en educación, quien se encargó de evaluar claridad, pertinencia y coherencia en los ítems en concordancia con los objetivos específicos del estudio.
Posteriormente se realizó una prueba piloto con un grupo de estudiantes similares a la población del estudio, con el propósito de identificar posibles dificultades de comprensión en las preguntas y realizar los ajustes necesarios. Finalmente, la confiabilidad del instrumento fue determinada mediante el coeficiente Alfa de Cronbach, obteniendo un valor que permitió verificar la consistencia interna de los ítems y garantizar los resultados obtenidos.
Para la medición de las respuestas se empleó una escala tipo Likert de cuatro niveles, con opciones de respuestas que permitieron identificar el nivel de percepción de los participantes respecto a las variables analizadas. La sistematización de datos cuantitativos obtenidos permitió organizar la información mediante procesos de tabulación y representación estadística, mediante el análisis descriptivo de las variables. A partir de estos resultados se generaron interpretaciones fundamentadas indispensables para articular los datos obtenidos con los objetivos de la investigación.
En cuanto al enfoque cualitativo, se contó con la participación de cinco estudiantes bajo la condición de haber respondido previamente la encuesta del enfoque cuantitativo y mostrar disposición para profundizar en sus respuestas. El número de participantes se justificó a través del criterio de saturación de datos, comprendida como la instancia donde la información comienza a reiterarse sin aportar categorías nuevas al fenómeno estudiado (Saunders et al., 2018). Para el abordaje de este enfoque, se empleó la técnica de la entrevista, definida por Medina et al. (2023) como una «técnica de investigación que involucra la interacción directa entre el entrevistador y el entrevistado con el objetivo de obtener información y opiniones detalladas sobre un tema específico» (p. 26). En conjunto, su instrumento estuvo constituido por una guía de preguntas semiestructuradas divididas en dos categorías: el impacto de las redes sociales en las prácticas lectoras y las estrategias para el uso de las redes sociales como ecosistema de lectura.
Con el propósito de responder a los objetivos planteados al inicio del estudio, las entrevistas ocurrieron en formato presencial para garantizar la veracidad en los argumentos expuestos por los entrevistados. Además, los datos se analizaron con el consentimiento respectivo de los participantes, asegurando confidencialidad y un uso únicamente académico de la información proporcionada.
La integración de los enfoques cuantitativo y cualitativo permitió una comprensión más amplia y profunda del fenómeno estudiado, mediante la complementariedad del análisis estadístico de los datos cuantitativos y la interpretación de la información cualitativa. En este sentido, para fortalecer la fiabilidad de los resultados, se aplicó la triangulación metodológica, contrastando la información recopilada a través de técnicas e instrumentos de recolección de datos, lo que facilitó la recopilación de aspectos relevantes del fenómeno investigado.
Los hallazgos obtenidos de la encuesta se verán reflejados en cinco tablas que se mostrarán a continuación, las cuales abordarán de manera sistematizada y ordenada de las categorías con sus respectivos datos.
Tabla 1. Frecuencias del uso diario de redes sociales
Categorías | Fr. Absoluta | Fr, Acumulada | Porcentaje |
Varias veces al día, aunque por períodos cortos. | 12 | 12 | 20 % |
Con frecuencia moderada, principalmente en horas libres. | 13 | 25 | 21.7 % |
Gran parte del día, de manera constante. | 15 | 40 | 25 % |
Casi todo el día, tanto para fines académicos como personales. | 20 | 60 | 33.3 % |
Total | 60 | 100 % |
Nota. Los resultados presentados en esta tabla fueron obtenidos de la encuesta aplicada a una muestra de 60 estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
Como se muestra en las estadísticas, el estudio evidencia que el 33,3 % de la muestra seleccionada utiliza las redes sociales casi todo el día, tanto para fines académicos como personales. En menor medida, un 20 % indica un uso frecuente con periodos cortos.
Estos resultados confirman alta presencia de las redes sociales en la vida cotidiana de los estudiantes universitarios. Su vida está enlazada con los medios sociales digitales, el incremento de su uso ha sido muy notorio durante los últimos años, particularmente en los jóvenes (Huapaya et al., 2025). Según el estudio de Cupido y Suárez (2022), las plataformas como WhatsApp e Instagram concentran los mayores niveles de uso entre los estudiantes universitarios más jóvenes.
Desde esta perspectiva, el tiempo prolongado de conexión puede interpretarse como una condición estructural del ecosistema digital actual, más que como una conducta problemática en sí misma. Esto demuestra una tendencia neutral debido a la migración del hábito lector a nuevas fuentes de información variada, la lectura ha migrado desde el papel a las plataformas digitales debido a su formato accesible y personalizado basado en la interacción con grupos afines.
Tabla 2. Frecuencia de textos leídos en redes sociales
Categorías | Fr. Absoluta | Fr. Acumulada | Porcentaje |
Nunca, prefiero leer en otros medios. | 4 | 4 | 6.7 % |
A veces, si el contenido está relacionado con mis intereses o estudios. | 31 | 35 | 51.7 % |
Frecuentemente, dedico tiempo a leer en redes sociales. | 17 | 52 | 28.3 % |
Muy frecuentemente, es una de mis principales formas de lectura. | 8 | 60 | 13.3 % |
Total | 60 | 100 % |
Nota. Los resultados presentados en esta tabla fueron obtenidos de la encuesta aplicada a una muestra de 60 estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
Los datos develan que un 51,3 % lee diversos textos en redes sociales si el contenido se ajusta a sus intereses, un 13,3 % de la muestra considera que estos aplicativos tecnológicos son sus principales fuentes de lectura. La lectura en entornos digitales se consolida como una práctica habitual entre los estudiantes, lo cual se relaciona con los hallazgos de Loayza-Maturrano (2022), quien identifica que, pese a los cambios tecnológicos, un porcentaje significativo de estudiantes mantiene interés por la lectura. Sin embargo, la preferencia por redes sociales como espacio lector sugiere una transformación en los formatos y dinámicas de lectura, priorizando accesibilidad, inmediatez y diversidad de contenidos.
Este escenario refuerza la idea de que las redes sociales funcionan como ecosistemas de lecturas emergentes, donde la práctica lectora se adapta a nuevas lógicas de consumo informativo y se mantienen vigentes en formatos distintos; mediados por las plataformas digitales que albergan contenido textual que, dependiendo del sitio, resulta beneficioso para la habitualidad de la lectura.
Tabla 3. Contenidos académicos leídos en redes sociales
Categorías | Fr, Absoluta | Fr, Acumulada | Porcentaje |
Reseñas o recomendaciones de libros. | 13 | 13 | 21.7 % |
Fragmentos de textos literarios o citas de autores. | 10 | 23 | 16.7 % |
Artículos educativos o publicaciones académicas. | 10 | 33 | 16.7 % |
Comentarios o debates sobre temas culturales o literarios. | 27 | 60 | 45 % |
Total | 60 | 100 % |
Nota. Los resultados presentados en esta tabla fueron obtenidos de la encuesta aplicada a una muestra de 60 estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
La información exhibe que el contenido leído en redes sociales por los estudiantes señala un 45 % que con mayor frecuencia lee comentarios y debates literarios. En menor medida se encuentra la lectura de fragmentos literarios y citas de autores con un 16,7 %, finalmente, un 16,7 % consume artículos o publicaciones académicas.
La preferencia por comentarios y debates expone que la lectura en redes sociales se vincula estrechamente con la interacción y la construcción colectiva del significado. No obstante, Del Cueto y Roldán (2023) advierten que el consumo de información en redes sociales puede derivar en prácticas lectoras superficiales y aceleradas, con menor profundidad analítica.
A pesar de ello, le presencia de contenidos académicos y literarios sugiere que estos entornos también ofrecen oportunidades para el desarrollo del pensamiento crítico, siempre que el lector posea estrategias adecuadas de selección y análisis de la información. En el ámbito pedagógico, los docentes deben adoptar un papel de orientadores en este proceso, considerando los tipos de contenido donde los estudiantes se encuentran con textos a través de las redes sociales.
Tabla 4. Prácticas lectoras influencias por las redes sociales
Categorías | Fr. Absoluta | Fr. Acumulada | Porcentaje |
No influyen en absoluto, separo ambos espacios. | 6 | 6 | 10 % |
Influyen poco, la mayoría de contenidos son superficiales. | 11 | 17 | 18.3 % |
Influyen moderadamente, pues a veces descubro temas o autores que me motivan a leer más. | 28 | 45 | 46.7 % |
Influyen mucho, encuentro publicaciones que me motivan a investigar o leer con profundidad. | 15 | 60 | 25 % |
Total | 60 | 100 % |
Nota. Los resultados presentados en esta tabla fueron obtenidos de la encuesta aplicada a una muestra de 60 estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
Los datos manifiestan que un 46,7 % de los estudiantes consideran que las redes sociales influyen de forma moderada en sus intereses de lectura, esto se debe a que descubren nuevos autores y temáticas que los motivan a leer más. Por otro lado, un 10 % dice que no influye en sus hábitos de lectura. Se demuestra que la influencia de las redes sociales sobre la práctica lectora no es homogénea, sino que depende del tipo de contenido y del uso que se haga de las plataformas. En este sentido, Gonzáles-Hernando et al. (2020) destaca que el principal desafío radica en que los estudiantes aprendan a clasificar, sintetizar y validar la información con respaldo científico.
Por tanto, las redes sociales pueden estimular la curiosidad lectora y la investigación autónoma, siempre que se promueva un uso crítico y reflexivo de los contenidos digitales. Es fundamental que el uso de las redes sociales sea planificado y pertinente, con el propósito de despertar curiosidad por la investigación, la lectura profunda y significativa.
Tabla 5. Percepción del potencial de las redes sociales para apoyar la práctica lectora
Categorías | Fr. Absoluta | Fr. Acumulada | Porcentaje |
Nada útiles, me distraen más de lo que ayudan. | 7 | 7 | 11.7 % |
Poco útiles, la información suele ser incompleta. | 3 | 10 | 5 % |
Moderadamente útiles, cuando se selecciona el contenido. | 26 | 36 | 43.3 % |
Bastantes útiles, encuentro material complementario a mis lecturas académicas. | 24 | 60 | 40 % |
Total | 60 | 100 % |
Nota. Los resultados presentados en esta tabla fueron obtenidos de la encuesta aplicada a una muestra de 60 estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
Las estadísticas revelan que el 43,3 % opina que las redes sociales tienen una utilidad moderada en su práctica lectora cuando el contenido seleccionado es significativo. En menor medida, un 5 % que dice que la información en redes sociales se encuentra incompleta.
Los resultados reflejan que las redes sociales poseen un potencial significativo como recurso educativo, lo cual se vincula con lo expuesto por Olivares et al. (2024), quienes señalan que la proliferación tecnológica exige una adaptación de los procesos de enseñanza-aprendizaje para fortalecer las competencias digitales del alumnado. Por tanto, pueden convertirse en herramientas enriquecedoras si se integran mediante estrategias de lectura como un puente didáctico, puesto que estas plataformas permiten el acceso a una gran variedad de tipos de textos (Cortes et al., 2024).
Sin embargo, la percepción de distracción en un sector minoritario evidencia la necesidad de una mediación pedagógica que oriente el uso académico de estas plataformas dentro del ecosistema educativo. Sin un acompañamiento adecuado y riguroso, las redes sociales enfrentan dificultades para trascender como recursos esenciales donde se alojen información textual que beneficie al hábito de la lectura en los estudiantes universitarios de la lengua y la literatura.
A continuación, se mostrarán los resultados obtenidos a través de la entrevista aplicada a cinco estudiantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura. Los hallazgos estarán condesados en dos figuras claves.
Figura 1. Impacto de las redes sociales en las prácticas lectoras

Nota. La figura representa la información obtenida mediante la entrevista aplicada a cinco participantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
Mediante una red semántica, la Figura 1 funciona como la representación de las opiniones de los estudiantes sobre cómo las redes sociales afectan sus prácticas de lectura en entornos digitales. Los hallazgos revelan una dualidad contundente entre impactos positivos y negativos, esta percepción de los estudiantes explora una dicotomía que transciende su oposición al entenderse que, las mismas plataformas que obstaculizan la atención y superficializan el hábito lector, también propician un ambiente entrada a lectura debido a la posibilidad de diferentes alternativas para practicar esta destreza, lo que destaca el carácter mixto que estos espacios virtuales ofrecen.
En el lado negativo, los estudiantes vinculan las redes sociales con la perdida de la lectura profunda y una distracción continua, lo que refleja una fragmentación del proceso de lectura y una reducción de la atención prolongada como consecuencia directa de la interacción con estos medios. La percepción de los estudiantes acerca del impacto negativo evidencia que se encuentran conscientes de que el consumo constante de contenidos cortos, propios de los formatos digitales, está transformando negativamente su capacidad para sostener una lectura profunda para emitir juicios críticos y reflexivos, lo cual coincide con lo advertido por Loayza-Maturrano (2022), quien señala que el incremento del uso de plataformas virtuales reduce el tiempo dedicado a la lectura profunda. Desde esta perspectiva, los estudiantes reconocen como problemática, además de la distracción externa, la reconfiguración de los nuevos modos de lectura que inciden en sus procesos de formación; por consiguiente, deberán diseñar estrategias que permitan gestionar de forma crítica y consciente estos entornos.
En contraste, en el lado positivo, los participantes destacan que las redes sociales promueven el hallazgo de nuevos libros y el contacto con reseñas cortas o publicaciones literarias, lo que genera interés por la lectura y sirve como puente de entrada a textos más amplios. Estas dinámicas muestran formas innovadoras de relacionarse con la literatura, impulsada por recomendaciones, interacciones sociales y el flujo incesante de contenidos. Los resultados obtenidos concuerdan con lo expuesto por Martín et al. (2021), quienes señalan que la creciente presencia de lo digital en la vida cotidiana conlleva tanto beneficios como desafíos con una fuerte incidencia en el ámbito educativo. En este sentido, las redes sociales se configuran como espacios de oportunidades lectoras, pero también como entornos que pueden generar distracciones y prácticas superficiales de lectura.
Asimismo, desde la perspectiva de Cortes et al. (2024), la disposición de las personas para leer se encuentra condicionada por la facilidad de acceso a información novedosa, lo cual es incentivada por la curiosidad. Este planteamiento se vincula directamente con los resultados positivos en la Figura 1, donde el descubrimiento de nuevos libros y fragmentos literarios actúa como un estímulo inicial para el acercamiento a la lectura. La red semántica evidencia que las redes sociales funcionan como ecosistemas de lectura, donde coexisten prácticas que pueden debilitar como fortalecer el hábito lector. No obstante, su uso debe orientarse pedagógicamente de modo que se potencien lecturas significativas y no se limite a lecturas fragmentadas sin profundidad.
Figura 2. Estrategias para el uso de redes sociales como ecosistema de lectura

Nota. La figura representa la información obtenida mediante una la entrevista aplicada a cinco participantes de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
La Figura 2 muestra que los participantes proponen estrategias mediadas por redes sociales para fomentar la práctica lectora, las cuales se agruparon en dos ejes principales: estrategias de interacción social y estrategias de mediación multimodal del texto. En relación con el primer eje, algunos participantes recomendaron la conformación de grupos de lectura en redes sociales, destacando estos espacios como escenarios de intercambio de opiniones, recomendaciones y acompañamiento lector. Adicionalmente, otros entrevistados sugirieron la implementación de retos de lectura, los cuales cumplirían la función de incentivar la constancia y el compromiso con la lectura.
Por otro lado, el segundo eje se centra en estrategias vinculadas a la mediación del contenido literario mediante formatos digitales. En este sentido, varios participantes señalaron la utilidad de las publicaciones de fragmentos literarios, concebidas como una práctica voluntaria que despierta la curiosidad del lector y facilita un primer acercamiento hacia la obra completa. Asimismo, otros entrevistados destacaron el uso de videos resúmenes, siendo valorados como recursos que permiten contextualizar las obras y disminuir el desinterés inicial por textos extensos o complejos.
Finalmente, algunos participantes mencionaron la utilización de cómics y manga como una alternativa accesible y atractiva, especialmente para lectores con menor hábito lector, al combinar elementos visuales y narrativos que favorecen la compresión y el interés por la lectura. Este conjunto de estrategias se relaciona con lo expuesto por Checa-García y Núñez (٢٠25), quienes señalan que las instituciones educativas han incorporado las redes sociales para fortalecer el vínculo con los estudiantes y ampliar las dinámicas de interacción académicas. En este marco, los grupos de lectura y los retos lectores identificados por los participantes reflejan una apropiación educativa de estas plataformas.
Del mismo modo, Estrada y Fuentes-Cancell (2024) destacan la necesidad de una orientación pedagógica para plasmar una visión educativa de redes sociales, este aspecto resulta crucial para integrar estrategias como los videos resúmenes o las publicaciones de fragmentos literarios sin limitarse a un consumo superficial y contribuyendo al proceso de enseñanza-aprendizaje. En cuanto al uso de cómics y mangas, los resultados coinciden con Cortes et al. (2024), quienes afirman que la combinación de elementos visuales y verbales facilita la compresión de contenidos complejos. Esta combinación los convierte en contenidos paratextuales atractivos para los jóvenes que deseen entretenerse mientras practican la lectura.
En definitiva, se considera que estas estrategias pueden fortalecer el hábito lector si se adecuan con adjetivos pedagógicos claros que eviten una lectura reducida a la superficialidad o meramente una práctica sin interés para el cumplimiento de una tarea.
En conclusión, los resultados evidenciaron que los estudiantes universitarios mantienen un uso intensivo y constante de las redes sociales a lo largo del día, integrándolas tanto en ámbitos personales como académicos. Esta alta frecuencia de uso confirma que las redes sociales forman parte de la cotidianidad estudiantil y configuran un entorno digital permanente que influye es sus dinámicas de aprendizaje.
Asimismo, se identifica que una parte significativa de los estudiantes reconoce el potencial académico de estas plataformas, lo que demuestra que no se trata únicamente de un consumo recreativo, sino de un espacio que puede funcionar como un ecosistema de interacción y acceso a contenidos formativos.
De manera general, se concluyó que las prácticas lectoras digitales de los estudiantes se han transformado, priorizando formatos breves, interactivos y socialmente compartidos, como comentarios, debates literarios, reseñas y publicaciones en redes sociales tales como TikTok e Instagram, las cuales podrían convertirse en un ecosistema óptimo para leer mediante la aplicación de estrategias enfocadas en la difusión de textos enriquecedores. Estas prácticas evidencias una reconfiguración del acto lector, en la que el intercambio de opiniones y la lectura colaborativa cobran relevancia. En este sentido, las redes sociales no sustituyen la lectura, sino que la resignifican, favoreciendo el desarrollo de la comprensión lectora, el pensamiento crítico y la reflexión académica cuando los contenidos presentan profundidad y valor formativo.
Finalmente, se determinó que existe una percepción mayormente positiva por parte de los estudiantes respecto al uso de las redes sociales como ecosistemas de lectura académica. Los resultados indicaron que estas plataformas pueden fortalecer la lectura mediante estrategias como grupos de lectura virtuales, recomendaciones de textos, debates guiados, videos resúmenes y publicaciones reflexivas. De tal forma, las redes sociales se consolidan como un recurso didáctico complementario que, lejos de sustituir la lectura formal, puede ampliar y enriquecerla, siempre que su uso esté orientado pedagógicamente. No obstante, también se reconoce que, sin una mediación académica adecuada, las redes sociales pueden generar distracción o superficialidad, lo que reafirma la necesidad de integrarlas de forma crítica y planificada dentro de los procesos educativos universitarios.
Agradecimientos:
Se agradece a la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y a la revista La Universidad por el espacio académico brindado para la difusión del presente trabajo. Asimismo, se reconoce el valioso aporte del compañero investigador y la guía académica de la Dra. Doris Macías, cuyo acompañamiento contribuyó significativamente al desarrollo de este artículo.
Agradecimiento a los revisores
La Revista «La Universidad» agradece a los siguientes revisores por su evaluación y sugerencias en este artículo:
Mtra. Agustina Torres Mendieta
Docente y Especialista en Entornos Virtuales, Universidad de Panamá
Mtra. Patricia Gabriela Marroquín
Coordinadora Editorial, Facultad Multidisciplinaria de Occidente
Sus aportes fueron fundamentales para mejorar la calidad y rigor de esta investigación.
Barboza Zelada, P. A., Barboza Vidarte, J. A., Torres Vásquez, J. N., Ramos Mendoza, I., Llerena Cajigas, B. Z., y Rivera Castañeda, P. M. (2025). Epistemología y metodología del enfoque cuantitativo en la ciencia. https://doi.org/10.37811/cli_w1201
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