Política sobre el uso de Inteligencia Artificial (IA)
Política sobre el uso de inteligencia artificial (IA)
La revista reconoce que las herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa pueden constituir un apoyo en determinadas etapas de la elaboración, revisión y edición de manuscritos. Sin embargo, su utilización debe realizarse de manera ética, transparente y responsable, garantizando en todo momento la integridad científica, la originalidad de los trabajos y la responsabilidad de sus autores.
Para los autores
Los autores podrán utilizar herramientas de inteligencia artificial únicamente como apoyo para actividades tales como la corrección gramatical, mejora del estilo de redacción, traducción de textos, organización de información o asistencia en tareas técnicas.
El uso de herramientas de IA para generar contenido científico, interpretar resultados, elaborar conclusiones, producir datos, imágenes, tablas, gráficos o referencias bibliográficas deberá ser declarado de manera explícita en el manuscrito, indicando la herramienta utilizada y el propósito de su empleo.
Declaración de supervisión humana: Los autores son plenamente responsables del contenido presentado en sus manuscritos. La utilización de herramientas de IA no exime de la responsabilidad sobre:
1. La veracidad de los datos
2. La precisión de las citas
3. La originalidad del texto
4. La responsabilidad de los análisis o inferencias realizadas sobre marcos muestrales
5. El cumplimiento de las normas éticas de investigación
6. El respeto a los derechos de autor.
Advertencias
Autorías: El Comité de Ética de Publicaciones (COPE) establece que las herramientas de IA (como ChatGPT) no pueden figurar como autores o coautores de un artículo científico, ya que no pueden asumir la responsabilidad del trabajo, gestionar derechos de autor ni declarar conflictos de interés.
Ética investigativa: En lo que se refiere a seguridad de la información de terceros, se advierte sobre la importancia de mantener la confidencialidad y la privacidad de datos de personas que participan en los diferentes estudios. Lo anterior hace referencia a que los autores/as no expongan ningún tipo de datos privados a disposición de la IA, esto aplica para casos que van desde grupos focales hasta casos clínicos, sondeos, casos jurídicos, etc.
Rigurosidad: Los autores deberán revisar cuidadosamente cualquier contenido generado con apoyo de IA antes de su envío, verificando que no contenga información incorrecta, sesgos, referencias inexistentes o contenido que pueda constituir plagio.
Falsedad en información: La advertencia de que no se emplee IA generativa para crear, alterar, tergiversar o falsificar datos y resultados es imperativa y converge con la ética en investigación. Se recuerda que la más allá de la publicación como fin del autor, los resultados deberán ser reproducibles, así como la aplicabilidad parcial de modelos y diseños de investigación. Por lo anterior, se prohíbe terminantemente la manipulación de imágenes y figuras, gráficos o documentos legales, históricos o de otra índole que sean modificados a fin de fundamentar o respaldar afirmaciones o conclusiones que de otra manera no pudiesen sostenerse dentro de un texto que se considere de rigor académico. En el caso de textos elaborados con IA, que se admiten o no dependiendo de la editorial, se insta a las personas autoras a revisar todo el contenido y explicar cómo se ha verificado el producto generado por la IA.
Para el comité científico
Los revisores deberán preservar en todo momento la confidencialidad de los manuscritos sometidos a evaluación.
No deberán cargar total o parcialmente los manuscritos en plataformas públicas o comerciales de inteligencia artificial que puedan almacenar, reutilizar o emplear la información proporcionada para el entrenamiento de modelos.
En caso de utilizar herramientas de IA para apoyo lingüístico, ello no sustituirá el juicio crítico, científico y ético que corresponde exclusivamente al revisor.
Para el equipo editorial
El equipo editorial podrá emplear herramientas de inteligencia artificial como apoyo en tareas administrativas o editoriales, siempre bajo supervisión humana.
Las decisiones relacionadas con la aceptación, rechazo, corrección o publicación de los manuscritos serán tomadas exclusivamente por el responsable de la revista, sustentando estas decisiones en los resultados del arbitraje establecido por la revista.
La Revista podrá utilizar herramientas tecnológicas para detectar posibles usos indebidos de inteligencia artificial cuando existan indicios que comprometan la integridad académica del manuscrito.
Incumplimiento de la política
Cuando existan evidencias de un uso inadecuado de herramientas de inteligencia artificial que comprometa la integridad científica, la originalidad o la transparencia del manuscrito, la Revista podrá solicitar aclaraciones, requerir correcciones, rechazar el manuscrito o adoptar las medidas editoriales que considere pertinentes, de conformidad con sus políticas editoriales y los principios de ética en la publicación científica.
Esta política podrá actualizarse conforme evolucionen las tecnologías de inteligencia artificial y las recomendaciones emitidas por las organizaciones internacionales especializadas en ética de la publicación científica.





